Trastorno Geralizado del Desarrollo

El término “Trastorno Geralizado del Desarrollo” (Pervasive Developmental Disorder (PDD)) es utilizado ampliamente por profesionales para referirse a niños con autismo y trastornos relacionados. Sin embargo, se debería saber que existe mucho desacuerdo, así como confusión, entre los profesionales en lo concerniente a la propiedad de la clasificación del “Trastorno Generalizado del Desarrollo”. Hasta que se sepa mucho más acerca de la causa del autismo, continuará habiendo desacuerdos entre todas las autoridades competentes en cuanto al diagnóstico e identificación del autismo, y en cuanto a su clasificación en forma apropriada.

La Sociedad de Autismo siempre se ha preocupado por todos los niños que sufren de graves problemas de comportamiento y comunicación, de manera que no nos preocupemos indebidamente acerca del hecho de que los procesos de clasificación y diagnóstico en el campo del autismo estén pasando por un gran momento. Si tiene un niño cuyos diagnósticos son “retardo de comunicación”, “parece autísta”, “trastorno generalizado del desarrollo”, “trastorno generalizado del desarrollo no especificado de otra manera” o un retardo similar del desarrollo, por favor sepa usted que estamos aquí para ayudarle.

Muchos profesionales definen el autismo y el PDD tomando como base el manual de diagnóstico impreso por la Asociación de Psiquiatría Americana: el Manual de Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales (Diagnostic and Statistical Manual of Mental Didorders “DSM”) ahora en su cuarta edición (-IV). De acuerdo al DSM-IV, el PDD no es un diagnóstico específico, sino un término general bajo el cual se definen los siguientes diagnósticos específicos: Trastorno Autístico, Trastorno de Rett, Trastorno Desintegrador de la Infancia, Trastorno de Asperger y el Trastorno Generalizado del Desarrollo no Especificado de Otra Manera (PDD/NOS).

Las clasificaciones de diagnóstico se utilizan para indicar las similitudes entre individuos. El diagnóstico del autismo indica que las deficiencias cualitativas de comunicación, de habilidades sociales, y de la existencia de una diferente gama de intereses y actividades. En vista de que no se puede realizar ninguna prueba médica para indicar la presencia de autismo, el diagnóstico se basa en la presencia de comportamientos específicos. Una persona es diagnosticada con PDD/NOS si posee algunos comportamientos que se perciben en el autismo, pero que no cumple con todos los criterios que determinan el autismo. Por lo tanto, un individuo puede ser diagnosticado como autísta o PDD/NOS basado en la cantidad de los criterios de DSM que se encuentran presentes y el nivel de familiaridad con dicho trastorno por parte del diagnosticador. (Adaptado de “The Relationship of Autism and Pervasive Developmental Disorder”, Lonnie Sears, el Centro de Recursos para Autismo de Indiana (the Indiana Resource Center for Autism), diciembre de 1990).

Somos concientes que se les da a muchos niños la etiqueta de diagnóstico de “PDD” y deseamos señalar la importancia de clarificar la terminología con su diagnosticador. El autismo es un trastorno del espectro, con síntomas que oscilan de leve a grave. Como trastorno del espectro, el nivel de retardo de desarrollo es único para cada individuo. Si se realiza el diagnóstico del PDD/NOS, antes que el autismo, los diagnosticadores deberían especificar claramente los comportamientos presentes. Los informes de evaluación son más útiles si se describen los comportamientos específicos en vez de realizar descripciones imprecisas y en términos generales. Si se lleva a cabo las re-evaluaciones, la información específica recogida ayudará tanto a los padres de familia como a los profesionales en el futuro.

El diagnóstico del autismo o PDD/NOS requiere una variedad de información que incluye la historia del desarrollo del niño en áreas tales como las habilidades sociales, lenguaje, comunicación y juego, así como la integración sensorial. Idealmente, un equipo interdisciplinario de profesionales evalúa al niño que se sospecha que sufre de autismo. El equipo puede incluir, pero no se limita a ello, un logopeda, psicólogo, físico, y audiólogo. Los padres de familia y los profesores tienen información importante que compartir con los evualuadores para determinar el diagnóstico del niño.

Sin embargo, no importa si la etiqueta de su hijo sea la de “autismo” o “PDD,” lo fundamental es que su tratamiento sea similar. Los padres de hijos mayores no toman en cuenta que los diagnósticos de sus hijos pueden cambiar dependiendo del “experto” a quien su hijo ha visitado más recientemente. A veces los expertos sugieren que los padres de niños recién diagnosticados deberían concentrarse más en la educación y tratamiento de su hijo en vez de preocuparse excesivamente de la etiqueta de su niño.

No importa si se diagnostica que su hijo posee PDD, autista o con características semejantes al autismo, sabemos que su mayor preocupación es establecer los mejores servicios posibles de tratamiento, educación y cuidado. La etiqueta particular no le brindará los serivicios necesarios, sino el conocimiento de su hijo y su condición especial, y el constante apoyo que necesitará de su parte.

Revisado: 22 febrero 2006